Todos los ciudadanos tienen los
siguientes derechos con respecto a los distintos servicios sanitarias:
Al respeto a su personalidad, dignidad
humana e intimidad sin que pueda ser discriminado por razones
de edad, de tipo social, de sexo, ideológico, político
o sindical.
A la información sobre los
servicios sanitarios a que puede acceder y sobre los requisitos
necesarios para su uso.
A la confidencialidad de toda la
información relacionada con su proceso y con su estancia
en instituciones sanitarias públicas y privadas que colaboren
con el sistema público.
